Saltar al contenido principal

¿Por qué hay tantos casos de cáncer y autoinmunidad en jóvenes? El papel invisible del ambiente.

Por Dra. Katherine Marrero 08/02/2026

Hace 50 años, ver un diagnóstico de cáncer de colon o una enfermedad autoinmune compleja en una persona de 30 años era una rareza clínica. Hoy, lamentablemente, es parte de nuestra rutina en consulta.

Un estudio reciente publicado en BMJ Oncology alertaba de que los casos de cáncer en menores de 50 años han aumentado un 79% en las últimas tres décadas.

La pregunta obligada es: ¿Qué está pasando? Nuestros genes no han cambiado en 30 años. La evolución biológica es lenta. Lo que ha cambiado drásticamente es el entorno en el que esos genes intentan sobrevivir.

El concepto del Exposoma: La "Carga total"

En Medicina Funcional utilizamos el concepto de Exposoma. Imagina que tu cuerpo es un vaso. Tu genética determina el tamaño del vaso, pero el Exposoma es todo lo que echamos dentro:

  1. Lo que comes: Pesticidas, ultraprocesados, aditivos.

  2. Lo que respiras: Contaminación ambiental y del hogar (mohos, COVs).

  3. Lo que te untas: Parabenos y ftalatos en cosmética (disruptores endocrinos).

  4. Cómo vives: Estrés crónico y falta de luz natural.

Cuando el vaso se desborda, aparece la enfermedad. No por "mala suerte", sino por saturación de nuestros sistemas de detoxificación.

Los Disruptores Endocrinos: Los "Hackers" Hormonales

Uno de los mayores culpables de este cambio epidemiológico son los disruptores endocrinos. Son químicos presentes en plásticos (BPA), tickets de la compra (bisfenoles) o sartenes antiadherentes (PFAS) que imitan a nuestras hormonas.

Entran en el cuerpo y "hackean" el sistema, enviando señales erróneas que pueden activar el crecimiento celular descontrolado o disparar la autoinmunidad.

¿Qué podemos hacer? (No se trata de vivir en una burbuja)

El objetivo de este artículo no es generar miedo, sino agencia. No podemos controlar la contaminación de la ciudad, pero sí podemos controlar la "micro-atmósfera" de nuestra casa:

  1. Filtra tu agua: Es la intervención número 1 para reducir tóxicos diarios.

  2. Limpia tu cosmética: Usa aplicaciones como Yuka o EWG para escanear lo que pones sobre tu piel.

  3. Reduce el plástico en caliente: Nunca calientes comida en tuppers de plástico; el calor libera los tóxicos directamente a tu comida.


Conclusión La salud ya no es solo comer bien y hacer deporte. En el siglo XXI, salud es también reducir la carga tóxica para que nuestros genes puedan expresarse sin interferencias.