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Área de especialización · Salud de la mujer

Tu cuerpo no se está volviendo loco. Está cambiando.

A partir de los 40 muchas mujeres empezáis a notar que algo no encaja: el sueño se rompe, la regla se descontrola, el peso ya no responde a lo de siempre, la ansiedad aparece sin motivo. La respuesta más frecuente que recibes es "es la edad". No es la edad: es la perimenopausia, y se puede acompañar.

Dra. Katherine Marrero, médico de familia con formación en medicina funcional de la mujer y salud hormonal
Quizá te reconoces

Síntomas que sí merecen escucha clínica

Estos signos no son inevitables ni hay que "aprender a vivir con ellos". Son la señal de que el equilibrio hormonal se está reorganizando y de que el cuerpo necesita acompañamiento.

Ciclos menstruales que se acortan, se alargan o pierden regularidad después de los 40.
Síndrome premenstrual cada vez más intenso: cambios de ánimo bruscos, irritabilidad, retención.
Sofocos diurnos, sudoración nocturna y trastornos del sueño que aparecen sin causa identificable.
Ansiedad o ánimo bajo que coinciden con la fase lútea o que llegan sin patrón claro.
Aumento de peso, especialmente abdominal, pese a no haber cambiado dieta ni ejercicio.
Dolor menstrual incapacitante, sangrado abundante o coágulos que han ido a más con los años.
Sequedad vaginal, disminución de la libido o cambios en la respuesta sexual.
Niebla mental, fatiga matutina y dificultad para concentrarte como antes.
Patologías que abordo

Mis áreas de trabajo clínico

Mi enfoque integra la mirada ginecológica con la microbiota intestinal, la salud hepática y el eje intestino-hígado-hormonas. Cuando ya hay un diagnóstico ginecológico, trabajo en coordinación con tu ginecóloga o ginecólogo.

Perimenopausia

Transición hormonal

La perimenopausia puede empezar 8 a 10 años antes de la última regla. No es una enfermedad: es una transición. Pero requiere acompañamiento porque los síntomas son reales, modulables y no hay que aceptarlos como inevitables. Trabajamos sueño, eje hipotálamo-suprarrenal, microbiota y soporte hepático.

Síndrome premenstrual

SPM y TDPM

El SPM severo y el trastorno disfórico premenstrual no son "cosa de mujeres": son cuadros con base bioquímica clara que responden a intervenciones específicas. Abordamos eje del estrés, metabolismo de estrógenos, micronutrientes deficitarios (B6, magnesio, omega-3) y modulación de neurotransmisores.

Síndrome de ovario poliquístico

SOP · Tipo metabólico vs adrenal

El SOP no es una sola entidad. Distinguimos al menos cuatro fenotipos (insulino-resistencia, adrenal, post-píldora, inflamatorio) porque el abordaje terapéutico es radicalmente distinto. Trabajamos resistencia a la insulina, andrógenos, ciclo ovulatorio y, cuando hay deseo gestacional, optimización del entorno preconcepcional.

Endometriosis y adenomiosis

Enfoque integrativo · No sustitutivo

En endometriosis trabajo siempre coordinada con tu ginecólogo de referencia: la cirugía y los tratamientos hormonales son competencia suya. Mi aporte está en el manejo del componente inflamatorio sistémico, el dolor, el papel de la microbiota y el estroboloma, y la nutrición antiinflamatoria. Es un complemento, nunca un reemplazo.

Tiroides y mujer

Hashimoto y eje hormonal

La tiroiditis de Hashimoto y los cuadros subclínicos tiroideos son frecuentes en mujeres y se entrelazan con la salud hormonal. Trabajo conjuntamente con tu endocrinóloga para optimizar la conversión periférica T4-T3, el estado de yodo, selenio y zinc, y los desencadenantes autoinmunes (especialmente la microbiota).

Alteraciones del ciclo

Anovulación, oligomenorrea, sangrados

Ciclos ausentes, irregulares, demasiado frecuentes o muy abundantes. Cada presentación apunta a un problema distinto: insuficiencia luteínica, hiperestrogenismo relativo, hipotálamo-amenorrea funcional, miomatosis. Empezamos por entender qué tipo de alteración tienes antes de proponer ningún tratamiento.

Mi enfoque

Cómo trabajamos tu salud hormonal

Tres fases que respetan la complejidad real del cuerpo de la mujer y que evitan el atajo de "te doy una hormona y a ver qué pasa".

i.

Mapa hormonal completo

Anamnesis ginecológica detallada, revisión del calendario menstrual, exploración del eje hipotálamo-hipófisis-ovario y, si procede, perfil hormonal completo (incluyendo metabolitos de estrógenos en orina cuando aporta valor), microbiota intestinal y vaginal, función tiroidea ampliada y marcadores de inflamación.

ii.

Plan en cuatro pilares

Nutrición específica para tu fenotipo hormonal, soporte del hígado (donde se metabolizan los estrógenos), trabajo del eje del estrés (suprarrenales) y modulación de la microbiota (incluido el estroboloma, las bacterias que reciclan estrógenos). Suplementación dirigida cuando procede, no por defecto.

iii.

Coordinación con tu ginecóloga

Si tu caso necesita terapia hormonal sustitutiva, anticonceptivos hormonales, dispositivos intrauterinos o cirugía, esa decisión la tomas con tu ginecóloga. Mi trabajo es complementar, no competir con el modelo convencional ni demonizarlo. El cuerpo de la mujer merece más opciones, no menos.

Para profundizar

Lecturas basadas en evidencia

Artículos del blog donde desarrollo en profundidad temas que tocan esta área.

Preguntas frecuentes

Las dudas más habituales

Las preguntas que más aparecen en consulta sobre salud hormonal femenina.

¿Estoy en perimenopausia? ¿Cómo lo confirmamos?
La perimenopausia es un diagnóstico clínico, no analítico. Las hormonas fluctúan tanto durante esta etapa que una analítica aislada raramente confirma o descarta nada. Lo que sí podemos hacer es caracterizar tus síntomas, mapear tu ciclo y, en casos seleccionados, hacer perfil hormonal en momentos específicos del ciclo. La conversación clínica vale mucho más que el dato suelto.
¿Eres partidaria de la terapia hormonal sustitutiva (THS)?
Soy partidaria de ofrecerte una visión completa y detallada para que puedas tomar una decisión bien informada, sin dejar de lado la valoración de tu ginecóloga. La THS bien indicada y monitorizada tiene perfil de seguridad razonable en las mujeres adecuadas, y la evidencia ha cambiado mucho desde el estudio WHI de 2002. Mi papel no es decidir por ti: es ayudarte a optimizar el contexto (intestino, hígado, suprarrenales) tanto si decides empezar terapia hormonal como si no.
¿Qué papel tiene la microbiota en la salud hormonal?
Mucho mas de lo que cress. Existe un conjunto de genes bacterianos intestinales —el estroboloma— que codifica β-glucuronidasas capaces de desconjugar los estrógenos previamente metabolizados en el hígado. Cuando hay disbiosis con sobreactividad de β-glucuronidasa, esos estrógenos se reabsorben en el intestino y elevan la carga estrogénica circulante, lo que se asocia a SPM intenso, hiperestrogenismo relativo o crecimiento miomatoso.
Tengo SOP, pero ¿de qué tipo?
El SOP no es una sola entidad clínica. Distinguimos al menos cuatro presentaciones: SOP con resistencia a la insulina (el más frecuente), SOP adrenal (con DHEAS elevado), SOP post-anticonceptivo (tras retirar la píldora) y SOP inflamatorio. El abordaje terapéutico es radicalmente distinto en cada uno. Empezamos por identificar tu fenotipo antes de proponer cualquier intervención.
¿Atiendes endometriosis?
Sí, pero siempre en coordinación con tu ginecóloga de referencia y, si procede, con tu cirujana especialista en endometriosis. Mi trabajo aborda los componentes moduladores del cuadro: inflamación sistémica, dolor pélvico crónico, microbiota, ejes hormonal y del estrés. La cirugía y los tratamientos hormonales son competencia ginecológica.
¿Y si llevo años con anticonceptivos hormonales y ya no sé cómo es mi ciclo natural?
Es una situación más frecuente de lo que parece, sobre todo si empezaste la píldora siendo adolescente. El primer paso es recuperar la lectura del ciclo: registrar moco cervical, temperatura basal, síntomas. En 3-6 ciclos sin píldora ya tenemos información valiosa. A partir de ahí, evaluamos si lo que aparece es tu patrón natural o un cuadro que requería tratamiento de base.
¿Trabajas con mujeres en deseo gestacional?
Sí, trabajo la preparación preconcepcional: optimización del estado nutricional, microbiota, función tiroidea, calidad ovocitaria desde el ámbito que la medicina funcional puede aportar (no soy especialista en reproducción asistida; en casos de infertilidad establecida coordino con tu ginecóloga o tu equipo de reproducción). Lo que sí puedo es preparar el terreno antes y durante la búsqueda.
¿Cuánto dura el acompañamiento en hormonal?
Suele requerir un mínimo de 4 a 6 meses para empezar a ver cambios estables, porque los ciclos hormonales son por definición lentos. En perimenopausia, el acompañamiento se plantea a más largo plazo (12 meses o más). El programa INTEGRA 360 está diseñado precisamente para ese horizonte temporal.
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