¿Intolerancias alimentarias? Dos caminos para descubrir qué te está inflamando (Tests vs. Dieta de eliminación)
Por Dra. Katherine Marrero
¿Te suena esta escena?
Terminas de comer y, a los 30 minutos, tu vientre parece un globo.
O quizás te levantas cada mañana con una "niebla mental" que no se despeja con café. Has notado que ciertos alimentos te sientan mal, pero no logras identificar el patrón. Un día es el pan, otro día es la ensalada, y otro día parece ser todo.
Es frustrante.
Y lo primero que pensamos es: "Necesito un test que me diga qué comer".
En Medicina Funcional, identificar y retirar los "detonantes" alimentarios es el Paso 1 de cualquier tratamiento para recuperar la salud (lo llamamos la fase de "Remover" dentro del programa de las 4R).
Pero, ¿cuál es la mejor forma de hacerlo?
¿Invertir en un panel de laboratorio avanzado o realizar una Dieta de Eliminación?
Hoy analizamos ambas opciones.
Primero: Alergia vs. Sensibilidad (no es lo mismo):
Para entender qué buscamos, debemos distinguir dos reacciones inmunológicas muy diferentes:
Alergia Alimentaria (IgE): Es la reacción clásica, rápida y a veces peligrosa. Comes un cacahuete y se te cierra la garganta o te salen ronchas en minutos. El sistema inmune dispara anticuerpos IgE. Es fácil de detectar porque la causa-efecto es inmediata.
Sensibilidad Alimentaria (IgG): Aquí es donde vive la inflamación crónica. Es una reacción retardada. Puedes comer un trozo de queso hoy y tener migraña o dolor articular dentro de 72 horas. El sistema inmune genera anticuerpos IgG de forma más silenciosa pero constante.
Al ser una reacción retardada, es casi imposible detectar al culpable solo con la intuición.
Aquí es donde necesitamos herramientas.
Camino A: Los Tests de Sensibilidad Alimentaria (La tecnología).
Los avances en laboratorio nos permiten hoy medir los niveles de anticuerpos IgG frente a cientos de alimentos.
Es una "foto fija" de cómo tu sistema inmune está reaccionando a lo que comes.
Lo bueno, son rápidos y ofrecen un mapa visual concreto. Ayudan mucho a pacientes que están confundidos y necesitan ver el problema en un papel para creerlo. Validamos estas herramientas en consulta para casos complejos (como migrañas resistentes o autoinmunidad).
Pero ojo, un resultado positivo no siempre significa que debas eliminar ese alimento para siempre. A veces, un test con "múltiples intolerancias" lo que nos está gritando es que tienes Permeabilidad Intestinal (Leaky Gut).
Tu barrera intestinal está abierta y tu cuerpo reacciona a "todo".
El riesgo: Si eliminas 50 alimentos de golpe sin reparar el intestino, acabarás con deficiencias nutricionales y miedo a comer.
Por eso, estos tests siempre deben ser interpretados por un experto, nunca autodiagnosticados.
Camino B: La Dieta de eliminación (El "Gold Standard" clínico).
Si el test es la foto, la Dieta de eliminación es la película.
En el Textbook of Functional Medicine, consideramos la dieta de eliminación u oligoantigénica como el estándar de oro clínico para identificar sensibilidades.
¿Por qué?
Porque es un experimento empírico en tu propio cuerpo.
Es gratis, es preciso y, además, es terapéutico.
No es una dieta para perder peso.
Es un protocolo médico de corto plazo (generalmente 3 semanas) que consiste en:
Eliminar: Retiramos temporalmente los grupos más conflictivos (Gluten, Lácteos, Azúcar, Soja, Maíz, etc.) para "bajar el ruido" inmunológico.
Observar: Al reducir la carga inflamatoria, muchos síntomas crónicos (eccemas, fatiga, gases) desaparecen mágicamente.
Reintroducir (La clave): Introducimos los alimentos uno a uno. Si al volver a tomar leche sientes dolor, ya tienes tu diagnóstico. Tu cuerpo te lo ha dicho alto y claro.
¿Cuál elijo?
La respuesta depende de ti:
Elige el Test IgG si: Necesitas datos rápidos, tienes presupuesto y cuentas con un profesional que sepa interpretar si es sensibilidad real o permeabilidad intestinal.
Elige la Dieta de Eliminación si: Quieres la opción más fiable y costo-efectiva, estás dispuesto a comprometerte 21 días con tu alimentación y buscas aprender a escuchar a tu cuerpo para siempre.
Conclusión: La meta es la libertad, no la restricción.
Ya sea mediante tecnología o mediante la clínica, el objetivo final es el mismo: reducir la inflamación sistémica.
No buscamos que vivas a dieta eternamente. Buscamos detectar qué te daña, reparar tu intestino, y devolverte la capacidad de comer con libertad y sin miedo.
🚀 TU SIGUIENTE PASO:
¿Sospechas que lo que comes te está enfermando? No tienes que adivinar.
💬 Si quieres probar el enfoque clínico, he preparado una guía con el Protocolo de Dieta de eliminación. Puedes descargarla suscribiéndote aquí abajo o reservar una cita si prefieres que analicemos tu caso con pruebas de laboratorio (Pide tu cita)
