¿Qué es la Medicina Funcional? (y ¿por qué tus analíticas "normales" no dicen toda la verdad?)
Por Dra. Katherine Marrero
Cuando "todo está bien" pero tú te sientes mal.

Es la historia clásica que escuchamos una y otra vez en consulta: Vas al médico porque te sientes fatal.
Quizás arrastras un cansancio que no se va con nada, sufres de hinchazón abdominal constante, o notas una caída de pelo alarmante.
Te realizan las analíticas de rutina y, días después, recibes el veredicto: "Todo está perfecto, tus niveles son normales. No tienes nada. Seguramente es solo estrés".
Te vas a casa con una receta para un ansiolítico o un consejo genérico de "descansar más", pero sigues sintiéndote enfermo.
Aquí es donde debemos replantearnos qué significa realmente estar sano y cómo la Medicina Funcional ofrece una respuesta distinta para quienes se sienten atrapados en este ciclo.
Bomberos vs. Arquitectos: Entendiendo la diferencia.
Para entender la diferencia entre la medicina que conoces y la Medicina Funcional, usemos una analogía sencilla:
La medicina tradicional actúa como los bomberos. Son extraordinarios y necesarios para apagar un fuego urgente (una crisis aguda, un ataque al corazón, una infección severa o un hueso roto). Su objetivo es salvar la estructura y controlar el daño inmediato.
La medicina funcional actúa como los arquitectos e investigadores. Una vez apagado el fuego, o mejor aún, antes de que empiece, nosotros buscamos por qué la casa es vulnerable.
¿Fueron los cables defectuosos (genética)?
¿Se usaron materiales inflamables (dieta)?
¿Hubo una fuga de gas invisible (toxinas)?
La Medicina Funcional es un enfoque individualizado y centrado en el paciente, no en la enfermedad.
En lugar de simplemente asignar una etiqueta o un código de diagnóstico y recetar un medicamento para ese síntoma, buscamos comprender las interacciones complejas entre tu genética, tu estilo de vida y tu medio ambiente. Es pasar del pensamiento de "un órgano, un médico" a una visión de sistemas interconectados.
El "Iceberg" de la Salud: Lo que ves y lo que no ves.
Podemos visualizar tu salud como un inmenso iceberg.
Arriba (lo que se ve): Los Síntomas.
En la superficie flotan las etiquetas que la medicina convencional suele tratar: Migraña, Eczema, Síndrome de Intestino Irritable (SII), Diabetes o Artritis. A menudo se tratan como entidades separadas, pero en realidad son la manifestación final de un problema más profundo.
Abajo (lo que no se ve): Las Causas Raíz.
La Medicina Funcional trabaja bajo el agua, en la base del iceberg, abordando los desequilibrios clínicos que alimentan esos síntomas.
Estos son los 5 factores clave que investigamos:
Inflamación Crónica: No es solo dolor; es un "fuego silencioso" que subyace a la mayoría de las enfermedades modernas, desde la diabetes y la artritis hasta el Alzheimer y la depresión.
El Microbioma: Tenemos más de 100 billones de microbios en nuestro cuerpo. El 90% de nuestras células están relacionadas con este microbioma. Un desequilibrio aquí afecta la digestión, la inmunidad e incluso la salud mental.
Toxinas y el Exposoma: Estamos expuestos a más de 400 químicos ambientales, metales pesados y plásticos que pueden alterar nuestra expresión génica y metabolismo.
Deficiencias Nutricionales: La comida es información para tus genes, no solo calorías. La falta de fitonutrientes, vitaminas y minerales impide que el cuerpo se repare a sí mismo.
Estrés y Psique: El estrés crónico altera físicamente la producción de cortisol y afecta directamente al sistema inmunitario y hormonal.
Para organizar todo esto, utilizamos herramientas como la "Matriz de Medicina Funcional", que nos permite ver cómo se conectan tus antecedentes, detonantes y mediadores, en lugar de verlos como problemas aislados.
Diferencia clave: Rangos de referencia vs. Rangos óptimos.
Volviendo a la pregunta inicial: ¿Por qué tus analíticas salen "normales" si te sientes mal?
La medicina convencional a menudo opera de manera binaria: o estás enfermo (patología) o estás sano. Los "rangos de referencia" en los laboratorios suelen ser promedios estadísticos de la población general. Estar "en rango" solo significa que no estás en el extremo de la enfermedad aguda. Sin embargo, la salud es un continuo que va desde la función óptima hasta la enfermedad total.
La Medicina Convencional: Espera a que los marcadores crucen la línea roja de la patología para diagnosticar y tratar.
La Medicina Funcional: Busca la disfunción antes de que se convierta en enfermedad.
Nos enfocamos en los rangos óptimos, donde tu cuerpo funciona mejor, no solo donde "sobrevive". La meta no es solo la ausencia de enfermedad, sino la creación de salud y vitalidad positiva.
Tu siguiente paso:
Si quieres resultados diferentes, necesitas un mapa diferente.
Eso es lo que te ofrezco: una hoja de ruta para dejar de apagar fuegos y empezar a reconstruir tu salud desde los cimientos.
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